
Tu niño/a
febrero 9, 2026
Canciones geniales de educación emocional
febrero 9, 2026Un regalo es un acto de amor.
Un acto que comienza en el momento en que “surge” en mi mente la persona “regalada” (digo surge porque aunque la mayoría de las veces elijo a quién hago un regalo, otras veces más bien “me toca” en un amigo invisible, por ejemplo). En cualquier caso, la imagen de esa persona se forma en mi mente, con sus cualidades, sus necesidades, sus aficiones, gustos, intereses… Y en ese acto de pensar en el otro, mirarle y ponerme en su piel para adivinar lo que necesita o le hace ilusión, le estoy queriendo. Y lo hago desde lo que yo soy, lo que necesito, lo que a mi me gusta, lo que veo en el otro… Desde mi mirada. Me recorro internet o las tiendas buscando esa parte de mi que conecta con él/ella, mientras anticipo su cara al abrir el paquete. Y durante este proceso me auto-regalo amor y alegría.
El amor y la alegría que te expreso cuando te entrego el regalo: “te he elegido a ti, y he dedicado un tiempo a pensar en ti, a mirarte, a sentirte, y eso me ha hecho feliz”. Te expreso lo que veo en ti desde lo que veo en mi, el lugar en que nos encontramos.
Sentirse visto, sentido y encontrado es el mejor regalo que uno puede recibir. Porque tiene mucho que ver con sentirse amado, la necesidad humana más básica y universal. Todos, niños y adultos (desde nuestro niño/a interior), necesitamos sentirnos amados de una manera incondicional. Estar seguros de que seamos como seamos, cometamos los errores que cometamos, nos caigamos las veces que nos caigamos, vamos a ser amados.
Pero recibir no siempre es fácil. Para las personas heridas, que han perdido o no han llegado a experimentar ese amor incondicional, acostumbradas a protegerse, recibir un regalo supone abrirse y dejarse acariciar. Y aunque el regalo sea acertado, o precisamente por eso, sentirse sentido y encontrado da mucho miedo.
Por eso entre otras coas es importante dejar de condicionar los regalos de los niños a su comportamiento, como recuerdan en este artículo de El País. El “si te portas mal, los Reyes te traerán carbón” no significa otra cosa que “si te portas mal, no serás merecedor de amor”.
La Navidad y sus regalos son una ocasión para recordar todo esto. A diferencia de otras ocasiones como los cumpleaños, tiene un componente especial de ilusión y Magia blanca. Todos necesitamos “autoengañarnos” un poco de manera consciente, creer y confiar en que algo superior a nosotros, los Reyes Magos, Papá Noel, Dios, la vida, energías metafísicas o lo que sea, nos va a traer cosas buenas.
Quizá nuestra capacidad de regalar y vivir la Navidad tenga que ver con nuestra capacidad de amar y confiar.
Feliz Navidad.


